10 jun 2007

La pareja perfecta

Ella tan seductora como siempre, con los lienzos en la mano, con las piernas semidesnudas, con una lágrima disfrazada de sonrisa.
El tan musculoso, tan prepotente, con un cigarrillo (Marlboro rojo por cierto) en su mano, con el odio disfrazado de un beso.
Sutiles los dos…
El desprecio, y ellos no pudieron decir más…
Sentados en la sala, ella tan hermosa y con aquella tensa atmósfera sentía que el destino le ayudaría por alguna extraña razón,
La mujer le pregunto:
-Amor cenarás hoy- Él no se inmuto, ni siquiera regreso a verla
-No ya comí-
-Pero te preparé algo delicioso mi especialidad- ella tenía una sonrisa y le dijo eso mientras se sentaba en sus piernas.
-He dicho que no cenaré- y la empujó
-Realmente no se que ocurre, tu y yo, maldita sea esta relación, maldito el día que te conocí, malditas tus amantes y este puto amor que te entrego maricón desgraciado lárgate de mi vista TE ODIO-
(Silencio muchísimo silencio)
-Amor lo siento simplemente ya comí-
-No te creo, primero límpiate la mancha de labial del cuello de tu camisa-
-Ay esta es otra de tus escenas-
-¡¿Escenas?!, fantasmas, demonios tu cinismo puede mas que todo en ti, quiero el divorcio!!! Lo quiero ya!!! No soporto mas todo esto, no soporto tus deslices tus desplantes tu mala cara, tu “AMOR” así lo llamas cierto!!! Así llamas este esperpento de relación ¡!!-
-¿Lo quieres?, ¡pues lo tienes!-
-No, espera,-
Caminó lentamente hacia él, le besó, tocó sus manos manchadas de traición y le hizo que tocara sus piernas desnudas.
Un beso llevo a la excitación, la excitación a la cama…
Hicieron el amor como nunca antes, obviamente nunca había sentido tanto amor… perdón tanto dolor,
El sentía la calidez de su cuerpo esbelto, no entendía por que la necesidad de su traición, no entendía su tentación, no entendía como se podía herir tanto al ser amado, no entendía la maldad de su amor.
Ella se sentía quemada por cada milímetro de aquellos besos que tocaban su piel, humillada pero al mismo tiempo amada, deseada, querida, inhalando sarcasmos exhalando pasión.
Cuando terminaron los dos prendieron un cigarrillo, ella se levanto desnuda se acerco al ventanal abierto de su cuarto sintió la brisa, le sonrió y suavemente se dejó caer al precipicio.
Su cuerpo lamentablemente herido y casi muerto yacía en el asfalto, con sus formas perfectas y la perfección de la desnudez en medio del silencio imperfecto del estruendoso dolor, él tan convencional se cubrió y bajo a toda prisa ella solo le miró le dijo amor… morirás, y sin decir mas murió…
SILENCIO

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