10 jun 2007

Embrujando a la pasión.



No pretendo ser tuya, así como no pretendes entregarte.
No pretendo lograr que me ames como yo alguna vez te ame.
No pretendo conquistar cada una de tus riveras ni ser la guitarra con la que cantarás.
No pretendo regalarte mi cuerpo ni mis formas siniestramente curvas para tu deleite, para tu delirio.
No pretendo encenderte ni ser responsable de tu furor de medianoche.
No pretendo hablarte en tu oído tan sensualmente, que caigas como una mosca en mi telaraña, no pretendo hipnotizarte más.
No pretendo nada contigo, y tú, con tu forma realmente hedonista de pensar, pretendes robar mi corazón, para luego comértelo en uno de tus tantos banquetes, tal ves te llames pasión y yo me llame locura, pero esta locura, esta TU locura se desvaneció en el último sorbo de tu copa de brandy.
Me fui, te abandoné, y soy feliz con mi sarcasmo, mi nuevo amor, mi nuevo espejo, mi nuevo yo.
Adiós amada pasión soy la culpable de muchas noches que no dormirás pretendiendo palpar mi cadera y soplarme el humo de tu cigarro. No pretendas mas nunca oler el perfume de mi cuello, por que ahora querida pasión, te apagaste en tu intento de seducirme.

Y rió como bruja frente a su caldero aquella locura, que lastimada hablaba sin darse cuenta, que no tenía su dentadura.

No hay comentarios.: